Manuel Tamayo y Baus (1829-1898)

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EDICIONES
 
Un drama nuevo. Locura de amor. Virginia, Madrid, Rueda J. M., 2004.
Un drama nuevo, ed. Matthew A. Wyszinski, Newark, Delaware, Juan de la Cuesta, 2006.
 
Textos digitalizados
 
[Obra varia]. (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes).
 
ESTUDIOS
 
Donapetry, María, "Juana la Loca en tres siglos: de Tamayo y Baus a Aranda pasando por Orduña", Hispanic Research Journal, 6.2 (2005), pp. 147-154. (Resumen del autor).
Labanyi, Jo, "La modernización de Juana la loca: la última obra de Galdós, Santa Juana de Castilla (1918), entre la Locura de amor de Tamayo y Baus (1855) y Locura de amor de Orduña (1948), VII Congreso Internacional Galdosiano 2001. Casa Museo Pérez Galdós, del 19 al 28 de marzo de 2001, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria, Área de Cultura, Servicio de Museos, 2004, pp. 16-30.
Rubio Jiménez, Jesús, "Un drama nuevo, de Manuel Tamayo y Baus: las paradojas del comediante y del juego dramático", Arbor, 699-700 (2004), pp. 667-690. (Resumen del autor).
Sáiz Angulo, Marián, "Ficción y realidad en Un drama nuevo de Manuel Tamayo y Bauss: hacia una nueva concepción del ser humano", Tejuelo, Revista de Didáctica de la Lengua y la Literatura, 3 (2008). (Online). (Resumen del autor).
 

Resumen del autor

 

Donapetry, María, "Juana la Loca en tres siglos: de Tamayo y Baus a Aranda pasando por Orduña".

"Las películas biográficas españolas Locura de amor (Orduña, 1948) y Juana la Loca (Aranda, 2001) se estudian y comparan aquí en términos de sus respectivas y paradójicas políticas de género. La primera trata de rendir tributo a las virtudes nacionales españolas según la dictadura franquista. Sin embargo, al presentar su historia como un melodrama, la película se abre a una interpretación feminista que subvierte las intenciones primigenias de quienes participaron en su creación, particularmente en lo que respecta al papel de la mujer. La segunda presenta a sus personajes femeninos como mujeres 'liberadas' e incomprendidas en su tiempo. A pesar de ello, la reducción que se hace en esta películas de las dos mujeres (la reina y su antagonista, la bailarina mora) a cuerpos femeninos sexualmente insaciables, lejos de desafiar o subvertir el patriarcado, lo confirma".


Rubio Jiménez, Jesús, "Un drama nuevo, de Manuel Tamayo y Baus: las paradojas del comediante y del juego dramático".

"Un drama nuevo figura entre los textos dramáticos canónicos del siglo XX. En este ensayo se realiza una indagación para tratar de explicar sus claves: síntesis entre drama histórico y alta comedia; el drama de tesis; la perfecta construcción dramática; pero sobre todo, una reflexión acerca de las peculiaridades de las gentes del teatro: su inestabilidad emocional, la envidia, la dificultad para diferenciar entre lo vivido y lo representado. La ambigüedad es el territorio fronterizo donde deben vivir por ello las gentes del teatro: entre el ser y el parecer, la realidad y la ficción.
El gran tema de Un drama nuevo es así el propio teatro, que se apropia de las vidas de quienes se dedican a él mucho más allá de los escenarios, invadiendo hasta su vida íntima".



Sáiz Angulo, Marián, "Ficción y realidad en Un drama nuevo de Manuel Tamayo y Bauss: hacia una nueva concepción del ser humano".

"Ambientada en la Inglaterra del siglo XVII, Un Drama nuevo (1867) nos presenta al ya consagrado Shakespeare durante el estreno de la primera obra de un joven desconocido—el "drama nuevo". Se da la casualidad de que cuando el gran actor cómico Yorick decide adoptar el rol de marido engañado para demostrar su talento, su propia esposa Alicia se encuentra enamorada de Edmundo, el joven actor protegido por su esposo, y que a su vez representan los papeles de esposa infiel y amante respectivamente. Otro de los personajes, Walton, resentido por no poder trabajar en la obra, intenta vengarse revelando a Yorick la infidelidad de su esposa. Por un lado, los papeles de los personajes-actores llegan a convertirse en reales, de manera que la ficción se introduce en la vida imponiéndose a ésta. Por otro, los sentimientos reales de los actores se superponen al papel que representan en la escena, de forma que la vida se sitúa por encima de lo ficticio. Este entrecruce entre el teatro y la vida revela la artificialidad de los límites entre las esferas del teatro y la realidad. La falsa dicotomía entre vida y ficción culmina con la muerte, la del joven Edmundo, que ha de ser entendida como el único final posible de la representación del papel que adopta el ser humano. Aunque ya antes se había explorado la naturaleza teatral de la vida, la presencia de la metaficción da a esta obra una significación que se presta a un análisis de la misma bajo una perspectiva moderna. En última instancia, el juego entre ilusión y realidad plantea un concepto de realidad que desmantela la concepción convencional del mundo."